Lo que jamás podrá olvidarse

Reflexiones de Fidel Castro:

(El líder de la Revolución Cubana reseña el encuentro sostenido el
pasado martes 21 de septiembre con más de 600 pasajeros del Crucero
por la Paz, entre ellos una sobreviviente del bombardeo atómico sobre
la ciudad de Hiroshima. Lo sucedido en ese intercambio será presentado
por Fidel en tres partes, que serán publicadas en días sucesivos)

El pasado martes, 21 de septiembre, me reuní a las 9 a.m. con más de
600 pasajeros del Crucero por la Paz (Peace Boat), casi todos de
nacionalidad japonesa, entre ellos una sobreviviente del asesinato
masivo en la ciudad de Hiroshima, que tenía dos años cuando ocurrió el hecho.

La televisión nacional de Cuba transmitió el encuentro, pero la
traducción en la sala del Palacio de las Convenciones no era
simultánea y las voces de las compañeras que realizaron esa difícil
tarea se superponían a mis palabras. Decidí, por ello, escribir una
Reflexión sobre el tema.

Aproveché la oportunidad para reducir la extensión de lo que expresé,
y ordenar mejor las ideas trasmitidas con absoluta fidelidad al
contenido de las mismas.

Las palabras de las demás personas que participaron, las trasladé íntegramente.

A pesar de mis esfuerzos, la Reflexión resultó extensa, ya que el
encuentro duró dos horas y media, por lo que decidí dividirla en tres
partes, que serán publicadas en días sucesivos.

El encuentro comenzó con las palabras de Kenia Serrano, Presidenta del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos:

Buenos días.

El pasado 3 de septiembre el señor director de la Organización no
Gubernamental Cruceros por la Paz, el señor Yoshioka Tatsuya, envió a
nuestro Comandante en Jefe una carta solicitándole que recibiese a los
directivos del crucero y a la sobreviviente de Hiroshima y Nagasaki
que viene en él; el Comandante aceptó, y también, con placer, invitó a
otra amplia representación de los pasajeros a este encuentro.

Estamos asistiendo a ese encuentro hoy, 21 de septiembre, declarado
por las Naciones Unidas Día Mundial de la Paz, por supuesto que con la
presencia, para nosotros memorable, de nuestro querido Comandante en
Jefe Fidel Castro Ruz (Aplausos).

Se encuentran en la presidencia de nuestro encuentro el señor Nao
Inoue, director de esta travesía del Crucero por la Paz (Aplausos); la
señora Matsumi Matsumura, también del staff de Cruceros por la Paz,
quien nos ayudará a traducir al español este encuentro (Aplausos); la
señora Junko Watanabe, miembro del Movimiento Hibakusha, sobreviviente
de Hiroshima y Nagasaki, y la profesora Susana García, de la
Universidad de La Habana, quien también facilita este diálogo al
japonés, como ustedes pueden ver (Aplausos).

Comandante.

Cmdte.- ¿Qué me toca a mí, un discurso?

Kenia Serrano.- Saludar, porque todos estamos deseando eso.

Cmdte.- No, yo vine a responder, es la verdad. Le pregunté qué me
correspondía hacer y no me dijeron nada.

Realmente quiero, en primer lugar, darles las gracias por el honor que
significa este encuentro.

Yo estaba un poco ausente, como ustedes conocen, leía periódicos; pero
me he perdido de muchos de los encuentros de ustedes, por que después
supe toda la historia en detalle. Ya he aprendido bastante de ustedes:
las veces que estuvieron en Cuba, comenzaron en 1990, volvieron en
1995, 1997 y 1998; en 2000, 2001 y 2002, dos veces; después 2005, 2007
y 2009, y hoy, que tengo entendido suman 14 viajes.

Bueno, la historia es que cuando recibo la invitación, me alegró poder
intercambiar con ustedes por la importancia del momento en que estamos
viviendo, que no es un momento cualquiera; además, por un sentimiento
de gratitud, ya que conozco la solidaridad de ustedes a lo largo de
todos estos años, las dificultades, las luchas contra los bloqueos, la
identidad y nacionalidad del mismo barco, los puertos donde podían ir
o no podían ir, si les suministraban o no combustible y otras
idioteces parecidas de nuestro principal adversario con cuyos métodos
no se podrá lograr jamás un mundo de entendimiento y de paz en nuestro planeta.

Recordando la consigna de ustedes, que tiene, a mi juicio, un
especialísimo valor: “Aprende de las guerras pasadas para construir un
futuro de paz”, sin duda que esta es una frase que tendría significado
siempre, pero en este momento lo tiene más que nunca; me atrevería a
decir, sin temor a equivocarme, que nunca en la historia de la
humanidad hubo un momento tan peligroso como este. Así que no se trata
de un sencillo viaje, se trata de una lucha real, seria, y esto que
digo se puede demostrar, espero que en los intercambios nos ilustremos
acerca de lo que se piensa o qué fórmulas podían ser posibles;
soluciones realistas y no simple expresión de nobles deseos.

El encuentro para mí tiene una importancia muy grande, precisamente,
por la experiencia que ustedes han acumulado sobre el tema.

En estos días se cumplió un aniversario más de aquel brutal e insólito
hecho en que por primera vez se emplearon las armas nucleares sobre
ciudades pacíficas.

Realmente se ha recordado mucho en todo el mundo lo que ocurrió en
Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Yo había finalizado el bachillerato,
lo recuerdo, era el verano, estaba de visita en Santiago de Cuba
cuando llegó la noticia, y nadie tenía ni la menor idea de la
existencia de un arma de esa naturaleza, creo que tres días después,
lanzaron la segunda bomba atómica.

Sobre eso puedo hablar más después, qué sentimiento experimenté y qué
concepto tuve toda mi vida de aquel hecho; pero es un ejemplo de las
cosas que ayudan a ganar conciencia, porque la exhibición de todo lo
que ocurrió allí y el daño humano que ocasionó, a pesar del tiempo
transcurrido, volvía a conmover a la opinión pública internacional. No
creo que haya ocurrido algo más expresivo de lo que es la guerra.

Bien, creo que les he robado bastante tiempo para estas primeras
palabras, quisiéramos escucharlos a ustedes. Yo estoy en disposición
de responder cualquier pregunta que deseen hacerme, en cualquier
sentido. No tengo secretos de ninguna clase, cualquier tema puede ser abordado.

Me gustaría preguntarle a nuestra traductora cómo le ha ido. A ti, a
ti (Risas y aplausos).

Intérprete.- Bien, parece que bien, Comandante.

Cmdte.- Muy bien.

Kenia Serrano.- Gracias, Comandante.

El señor Nao Inoue, por favor.

Nao Inoue.- ¡Buenos días! (exclamaciones de: “¡Buenos días!”)

Ante todo, me gustaría mostrar nuestro profundo agradecimiento por el
hecho de que usted nos recibiera en esta ocasión.

Mi nombre es Nao Inoue, director del crucero Edición 70. Yo quiero
decirles unas palabras en nombre de todos los miembros de Peace Boat.

Parece que ya aprendimos que usted ha aprendido mucho sobre nuestra
organización. Fundamos esta organización en 1983, llevamos más de 27
años. Hasta ahora hemos realizado 70 cruceros mundiales llevando más
de 40 000 japoneses.

Como usted sabe, ya hemos cumplido 14 viajes hacia Cuba y también este
año es muy importante para nosotros, porque es el 20 aniversario, por
eso tiene mucha importancia conocerlo a usted directamente, Comandante.

Durante estos 20 años, nosotros hemos puesto todo nuestro esfuerzo en
ser puente entre el pueblo cubano y el pueblo japonés, y también hemos
estado siempre en contra del injusto bloqueo, pero de verdad injusto.

Nosotros consideramos que es muy relevante seguir haciendo el puente,
no solamente entre el pueblo cubano y el japonés, los dos, sino
incluyendo también los países latinoamericanos y los países asiáticos.
La razón por la que queremos trabajar en esto fuerte es promover un
mundo de paz, sostenible, encabezado por Cuba, y estamos empezando a
profundizar los lazos de amistad y fraternidad con Venezuela, Ecuador
y Nicaragua. De esos países, el país que nosotros hemos visitado en
más ocasiones es Cuba. También vamos a tener la oportunidad de conocer
al presidente de Nicaragua, el señor Daniel Ortega.

Con motivo de profundizar los lazos de amistad y fraternidad entre los
países del ALBA y Japón, estamos empezando el proyecto que se llama
Crucero Juvenil de ALBA, en el que invitamos a los jóvenes de los
países ALBA a bordo, realizamos intercambios, foros y conferencias de
estudio, y también nos gustaría pedirle a usted, Comandante, que nos
apoye en este proyecto.

Y como usted mencionó que nosotros somos el único país que recibimos
la bomba atómica, entonces pensamos que tenemos la obligación y
también la misión de trasmitir mensajes para un mundo libre de armas
nucleares. Para erradicar las armas nucleares también nos gustaría
colaborar con ustedes.

También queríamos aquí mencionar que el Japón, el país que tenemos
Constitución pacifista, que renuncia a ninguna guerra y también armas
nucleares de destrucción masiva (SIC).

También nosotros aprendemos en los países latinoamericanos que ustedes
tienen Constitución pacifista también y también prohíben la existencia
de bases militares extranjeras. Y pensamos proponer ante la ONU, en la
instrucción de la ONU, que promueva que todos los países del mundo
vayan a tener esta hermosa Constitución pacifista.

No queremos la guerra jamás, no podemos permitir el uso del arma
nuclear jamás. Como siempre dicen los sobrevivientes de Hiroshima y
Nagasaki: “No queremos repetir este tipo de tragedia brutal.” Queremos
establecer un mundo y la sociedad en que la gente quiere vivir
también, no quiere vivir con la pobreza y estas cosas. Por eso
nosotros consideramos que es muy necesario que todos los países tengan
este tipo de Constitución. Nosotros nos prometimos que vamos a crear
el mundo sin pobreza, sin hambre, con mucha felicidad y sostenible.

Por último, Comandante, soy gran fan de usted (Risas y aplausos).
Parece que todos somos fan de usted.

Nosotros sabemos que usted está muy ocupado, pero queremos invitarlo a
usted a bordo para navegar hasta Nicaragua. ¿Qué le parece?
(Aplausos.) ¿Qué piensa? (Aplausos.)

Cmdte.- ¡Maravilloso! (Aplausos.)

Nao Inoue.- Voy a concluir mis palabras con la invitación. Muchísimas
gracias (Aplausos).

Cmdte.- No será en época de ciclones, ¿verdad? (Risas.)

Me contaron que ustedes llegaban ayer, pero había unos ciclones por el
Atlántico. Por fin, ¿a qué hora llegaron?

Nao Inoue.- Llegamos a las 5:00 de la mañana.

Cmdte.- ¿Y se puede saber la velocidad de Peace Boat? (Risas.)

Nao Inoue.- Más o menos como una bicicleta rápida (Risas).

Cmdte.- Bueno, depende, la campeona creo que alcanza más de 60
kilómetros por hora (Risas).

Pienso que en estos tiempos el Peace Boat debe marchar más rápido, es
más urgente recorrer el mundo (Aplausos).

Yo debía pedirles, además, una excusa. Tuve noticias ayer mismo, por
la mañana, y entonces me quedé pensando cómo podía reunirme, pues me
contaron que habían solicitado hacerlo con algunos, y dije: “Bueno, si
es posible trataré de saludarlos a todos”, no sabía, sin embargo, a
qué hora llegarían; tenían, además, un programa organizado para todo
el día. Bueno, ¿qué hacer para no entorpecer a los demás ni a otro
programa? Y por eso inventamos esta reunión tan temprano. Todos hemos
tenido que levantarnos temprano. Me imagino que ustedes estarían., no
sé dónde estarían, si estarían en la borda del barco viendo la entrada
de La Habana o estarían durmiendo. Les ruego me excusen, porque soy el
culpable de que ustedes hayan tenido que incrementar el programa
(Aplausos). Entonces organizamos, o más bien improvisamos, la reunión
para esta hora, a fin de que ustedes pudieran cumplir con las demás
actividades y no echar a perder mis relaciones con las demás
instituciones que los van a atender.

Creo que nos dieron hora y media. Yo respondí: al fin y al cabo ellos
iban a venir hoy y van a llegar mañana, luego, hay flexibilidad. Creo
que a las 5:00 de la tarde de hoy iba a salir el barco.

Kenia Serrano.- Empezar a abordar a las 5:00 y salir a las 7:00.

Cmdte.- ¿Iba a salir a las 7:00?

Kenia Serrano.- Ajá.

Cmdte.- Sí, terminaban las actividades a las 5:00.

Bueno, si un ciclón obligó a retrasar el barco, si salen a las 9:00, o
si salen a las 10:00, pues están un rato más en La Habana, no es una
tragedia. Afortunadamente, la visita ha sido sin guerra. Fue durante la paz.

Yo les pedí excusas por eso.

¿Tú tienes idea de cómo se va a desenvolver?

Kenia Serrano.- Comandante, ha sido emocionante, siempre que el
crucero viene -el año pasado y ahora- ha traído sobrevivientes de
Hiroshima, y tenemos a la señora Junko Watanabe. Propongo escuchar su
testimonio.

Junko Watanabe.- Ante todo, Comandante Fidel Castro, es un gran honor
y también placer conocerlo, y me gustaría mostrarle mi profundo
agradecimiento por recibirnos con tanto cariño.

También me gustaría mostrar mi agradecimiento por el gran interés y
conocimiento que el pueblo cubano tiene sobre Hiroshima y Nagasaki.
Además, ayer el Movimiento por la paz en Cuba realizó un encuentro de
testimonio para mí, y también un acto por el Día internacional por la
paz, y realizamos un encuentro muy bonito en la Casa de la Amistad.

Yo nací en Hiroshima y después me casé con un japonés y me mudé a
Brasil para vivir. Fui a Brasil a la edad de 25 y después volví a
Japón a la edad de 38, pero en aquel momento, por primera vez, yo
reconocí que fui sobreviviente de Hiroshima y Nagasaki.

Yo nací en el centro de Hiroshima, pero cuando estábamos en la Segunda
Guerra Mundial nuestra familia nos habíamos evacuado fuera de
Hiroshima, y como yo solamente tenía dos añitos, entonces no tengo
memoria; pero cuando recibí la noticia de que yo era sobreviviente,
por parte de mis padres, sufrí un impacto muy fuerte.

El día 6 de agosto de 1945, a las 8:15 mi mamá estaba en casa con mi
hermano menor. Mi hermano mayor y yo estábamos jugando en un patio de
un templo que estaba cerca de mi casa. Entonces mi mamá sintió el
viento fuerte, espantoso, y también vio los papeles quemados que
estaban cayendo en el frente de su casa. Mi mamá se sorprendió y luego
vino a buscarnos al templo, fue en aquel momento que recibimos la
lluvia negra. La lluvia estaba negra y pegajosa.

Antes de la bomba, ese día 6 de agosto, hacía buen tiempo por la
mañana y dicen que esa bomba atómica explotó 580 metros encima de la tierra.

Cmdte.- ¿Cuántos metros?

Junko Watanabe.- Quinientos ochenta metros encima de la tierra.

Cmdte.- Fue nuclear.

Junko Watanabe.- Bomba nuclear.

Cmdte.- Esa energía es de uranio, no fue plutonio. La de plutonio fue
en la otra ciudad.

Junko Watanabe.- Sí, en Nagasaki.

Entonces, como explota más arriba, afecta mucho con los rayos
calientes y con el viento caliente hasta que la gente se quema. Y
después de la bomba subió todos los polvos y papeles para arriba, y
luego cayó la lluvia negra con la radiación.

Después de recibir la lluvia negra la condición de mi cuerpo estaba de
la forma siguiente.

Cmdte.- ¿Cómo es, repite?

Junko Watanabe.- Mi cuerpo fue dañado, yo le voy a explicar ahora cómo estaba.

Todos los días sufría por las diarreas. Podía comer, pero después
ningún nutriente quedaba en mi cuerpo, salía todo lo que comía. Mis
padres pensaban que su hija iba a morir.

En verdad yo tenía dos añitos y no tengo ninguna memoria de escenas
desastrosas.

Cuando yo cumplí 60 años empecé a participar en una asociación en
Brasil. Ahora viven en Brasil 132 sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki.

Cmdte.- ¿En dónde, en Brasil?

Junko Watanabe.- En Brasil.

Cmdte.- ¿Eran niños cuando fueron?

Junko Watanabe.- De diferentes edades.

Cmdte.- ¿Los padres fueron con ellos, o no?

Junko Watanabe.- La mayoría se casaron y fueron sin sus padres ya adultos.

Ahora el promedio de edad de los sobrevivientes es de 75 años, ya
están envejeciendo. Por eso el Presidente de la Asociación en Brasil
le pidió a ella que ayude a la asociación, porque ella es una
sobreviviente joven.

Aunque soy sobreviviente, como no tenía mucha memoria, antes de
participar en esta asociación no conocía nada de la bomba atómica.

Luego tuve la oportunidad de leer todos los documentos que hicieron
200 sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki que vivían en Brasil y en
los que estaba escrita la realidad de lo que ocurrió en Hiroshima y
Nagasaki. Ese fue el primer momento en que yo conocí sobre la realidad
de la bomba atómica en Hiroshima. Ellos describieron la escena muy brutal.

Por la tristeza y el rencor me sentí muy triste, y sentía que estaba temblando.

También encontré un documental de imágenes, filmado por un periodista
japonés. Sin embargo, después de la bomba atómica los académicos
estadounidenses se robaron esta información y lo llevaron a su país y
nunca nos iban a mostrar este video que encontré en la oficina.

Ha sido un poco difícil verlo porque es una cinta muy antigua.
Entonces pedí a un amigo que lo convierta a DVD.

Nosotros vimos con 10 amigos sobrevivientes el filme.

Las escenas que salieron en este documental fueron demasiado brutales
y yo lo vi con mucha tristeza, y la ciudad de Hiroshima estaba desapareciendo.

Yo lo vi en el documental, nosotros lo vimos, y los edificios quemados
totalmente, la ciudad estaba totalmente negra. También aparecía la
gente que andaba, pero sin conciencia, desde sus brazos les colgaba la
piel, porque estaba deteriorada, los ojos se les salían de su lugar.
La gente estaba andando, pero sin conciencia.

Cuando lo vi en el documental, aunque no recordaba esta escena,
reconocí que yo estaba allá en ese momento y también reconocí que eso
lo hicieron los humanos, entonces sentí un fuerte rencor y tristeza.

Así yo empecé a pensar: Tenemos que trasmitir esos testimonios para
las otras generaciones, y hace dos años, en el 2008, participé en el
Proyecto de Hibakusha que realizó la Organización Peace Boat, al que
invitaron a 100 sobrevivientes a bordo, y viajamos dando testimonio en
cada puerto, y también conocí a otros Hibakusha en el mundo.

En Viet Nam nosotros conocimos a las víctimas del agente Naranja,
generadas en la guerra de Viet Nam, y lo que ellos y sus padres
sufrieron. El efecto que ellos tuvieron se trasmite por las generaciones.

Mi hermano mayor con quien jugaba en el templo murió hace dos años a
la edad de 67 años.

Después de recibir la lluvia negra, como yo la recibí también, él
siempre tenía deficiencia en sus huesos y vivía muy débilmente. Él
murió a la edad de 67 por el cáncer de hígado.

Viendo que los sobrevivientes están muriendo, estoy viviendo con mucha
preocupación por mi salud.

También me gustaría presentar una historia de origami, que son grullas
que se hacen de papel y es un símbolo de paz para nosotros, también
ahora mundialmente, y siempre acompaña la historia de una niña que se
llama Sadako Sasaki que murió por la leucemia a la edad de 12 años.

Este año, cuando participé en la Conferencia de no proliferación de
armas nucleares, en Nueva York, en mayo, tuve oportunidad de conocer
al hermano de Sadako Sasaki.

Déjenme explicar un poquito la historia de Sadako Sasaki. Ella recibió
la lluvia negra, igual que yo, y creció sanamente hasta la edad de 10
años, después, como se encontraba mal, se hospitalizó y se quedó en el
hospital.

Ella tenía la creencia de que si hacía 1 000 grullas de papel iba a
mejorar, y, según el cuento de su hermano, ella seguía doblando
grullas hasta que. Bueno, en esa época no teníamos ningún papel,
entonces usó papeles con los que se empacaban medicinas y también
doblaba las grullas con agujas. Ella siempre decía, hasta que iba a
morir: “Quiero vivir más, quiero vivir más.”

Estamos en la misma situación que Sadako Sasaki, que recibimos la
lluvia negra a la edad de dos añitos, y ella murió y yo estoy
sobreviviendo. Por eso siento gran responsabilidad de trasmitir qué es
la bomba atómica, qué son los sobrevivientes. Los sobrevivientes
tienen que vivir con muchos problemas físicos y también mentalmente
con muchas preocupaciones hasta que mueran, y eso tenemos que
trasmitirlo a las otras generaciones.

Ahora, nosotros mundialmente aprendimos que en el mundo hay varios
tipos de Hibakusha, en varios lugares, por ejemplo, la gente indígena
cuando saca uranio en las minas se afecta mucho por la radiación,
también la gente que vive cerca de las plantas nucleares, y esas cosas
tenemos que aprenderlas, también educar a la gente.

Cuando participé en el Proyecto Hibakusha, hace dos años, había un
chico japonés, el director de la película documental, quien cubrió mi
estadía a bordo, también después entrevistó a mi padre, que tiene 98
años. Lo que habló mi padre fue lo que yo no sabía hasta entonces. Mi
papá decía así. El director le preguntó a mi papá: “¿Por qué tú no le
dijiste la realidad a Junko?”

Desde la bomba hasta ahora, las chicas que recibieron la influencia de
la bomba atómica, aunque son sobrevivientes, han sido discriminadas y
tuvieron mucha dificultad para casarse. Entonces, reconocimos que yo,
sobreviviente, afortunadamente no he tenido ningún problema físico,
pero hay muchos médicos que dicen que la influencia de la radiación
también aparece en otra generación.

Cmdte.- ¿Su padre a qué edad murió?

Junko Watanabe.- Tiene 98 años, está vivo.

Me gustaría prometerles a ustedes, con el motivo de trasmitirles el
sentimiento de mi hermano, quien ya murió, y para trasmitirles el
mensaje que tienen todos los sobrevivientes, y para que la nueva
generación trasmita a la generación siguiente nuestro testimonio, yo
voy a seguir dando testimonios. Muchísimas gracias (Aplausos).

Cmdte.- Yo le ruego que me excusen si le hago algunas preguntas,
porque es que tenemos interés en que se conozca todo lo que ella está
narrando; y, desde luego, si no tiene objeción, nosotros
retransmitiremos este encuentro a través de la televisión nacional
(Aplausos). Tenemos mucho interés en que nuestra opinión pública
conozca todo esto, no solo trasmitirlo aquí, trasmitirlo en otros
países, hacerles llegar noticias del encuentro. Es de suma
importancia que se conozca todo lo que allí ocurrió,
independientemente de lo que se haya publicado, filmado, y todas las
cosas nuevas que van apareciendo.

Yo le explicaré luego por qué hago algunas preguntas aparte de esas.

Ella contaba que estaba en una casa próxima, que estaba en el patio
con el hermano, cuando se produce la explosión y una nube de polvo.
Ella conoce, por otros que estaban conscientes en ese momento, qué
tiempo tardó en llegar ese polvo sobre las personas que estaban allí.

Junko Watanabe.- Cerca de 30 minutos, pero es que no llovió en todas
partes, sino hacia donde el viento arrastró la lluvia.

Cmdte.- La lluvia. Pero hubo lluvia y hubo unas cenizas.

Junko Watanabe.- Realmente la lluvia de cenizas no existió, sino ese
polvo ligado con la lluvia fue lo que llegó hasta donde estaban ellos;
no fue separado, fue algo solo, único, ligado con toda la suciedad y
con todas las cosas que arrastró con él.

Cmdte.- ¿Y no había techo donde ella estaba, estaba en un patio?

Junko Watanabe.- Nosotros estábamos a 18 kilómetros del lugar donde
cayó la bomba.

Cmdte.- ¡Dieciocho kilómetros!

Intérprete.- Dieciocho kilómetros.

Cmdte.- Eso le iba a preguntar, porque hay un puente, creo, que
señalan como el punto, el blanco donde se lanzó la bomba. ¿Fue a 18 kilómetros?

¿Tus padres estaban bajo techo?

Junko Watanabe.- Mi mamá estaba con mi hermano menor cargado en la
parte de afuera de la casa, y mi papá estaba en Hiroshima, que había
trabajado y de noche se dirigía hacia la casa; pero, bueno, él lo
recibió estando dentro de un edificio. Incluso, él vio el avión que
daba vueltas por encima de Hiroshima.

Cmdte.- Antes de disparar. Correcto.

¿Y la madre resultó también quemada?

Junko Watanabe.- No. Realmente, donde estábamos nosotros, a 18
kilómetros del lugar, lo que recibimos fue toda esta cantidad de
papeles quemados, esa ola, ese viento que llegó hasta nosotros; pero
quemarse como tal, eso no lo tuvimos.

Si hubiésemos estado un poquito más cerca, o sea, cerca del epicentro,
no creo que estuviésemos hoy aquí haciendo el cuento.

Cmdte.- Correcto.

Yo quería contarles que recientemente tuvimos la visita de un
investigador muy prestigioso, que es profesor emérito de la
Universidad de Rutgers, New Jersey, y es el autor de la teoría del
invierno nuclear. Esto, a nuestro juicio, es de suma importancia,
porque se relaciona con los peligros actuales que está enfrentando la
humanidad, y hay muchas cosas que se desconocen.

Este profesor visitó nuestro país y en una reunión de científicos hizo
una exposición excelente de su teoría, una teoría con mucho
prestigio; es a mi juicio irrebatible, y está relacionada con las
consecuencias de una guerra nuclear. No se refiere, propiamente, a la
destrucción que ocasiona -la cual sería enorme-, sino que analiza el
peligro que significaría para la humanidad una guerra nuclear
regional, ni siquiera una guerra global.

Parte del hecho actual, muy diferente del momento aquel en que se
lanza la primera bomba nuclear. Toma en cuenta la situación, en este
momento, en que existen 25 000 armas nucleares en el mundo. Imagino
que muchos de ustedes conocen esos datos. El científico afirma que
bastarían 100 explosiones nucleares y se produciría lo que él califica
de invierno nuclear.

Fundamenta su teoría en una serie de investigaciones que han realizado
científicos norteamericanos y científicos soviéticos antes de la
desaparición de la URSS, sobre los efectos que produciría un número de
armas nucleares que estallaran en una guerra. Ellos calcularon que
unas 100 explosiones nucleares serían suficientes para liquidar la
vida humana en el planeta, de modo que una guerra, por ejemplo, entre
la India y Paquistán, con el número de armas que posee cada uno de
ellos, sería suficiente para poner fin a nuestra especie.

A mí me parece que, aunque tal vez ustedes tengan suficientes
noticias, nosotros podemos facilitarles una copia de la conferencia de
Alan Robock -es el nombre del profesor que la impartió aquí hace muy
poco, fue en este mismo mes-, que contiene datos de gran valor, los
cuales les servirían a ustedes para la divulgación de las
consecuencias, no solo por el daño que ocasionaría; por supuesto, las
armas actuales son mucho más poderosas, mucho más precisas, mucho más
rápidas. El poder de las armas existentes equivale a cuatrocientas
cuarenta mil veces la potencia de cualquiera de las dos bombas que
lanzaron en Japón sobre Hiroshima o Nagasaki; probaron las dos, una a
partir del uranio y otra a partir del plutonio. Ya todas esas
tecnologías se dominan y las armas se usan con precisión total.

Los acuerdos que se han tomado entre las grandes potencias
prácticamente carecen de valor, porque no se traducen en una real
reducción de las armas.

A mí se me ocurre que si la organización de ustedes hace contacto con
él, que es un hombre muy generoso, él podría ofrecerles una
conferencia sobre este problema.

Yo le preguntaba sobre la neblina, porque él explica y demuestra que,
como consecuencia de las explosiones nucleares, todo arde, la madera;
todo lo que procede del petróleo, y otras muchas cosas, como él
explicaba, arden y, mezcladas con la tierra, producen grandes
concentraciones de polvo. Lo tiene todo estudiado: qué ocurriría si
fueran dos o si fueran 10, si fueran 100, y tiene un límite. Esa nube
de polvo se extendería por todo el mundo en un período de tiempo, creo
que no mayor de tres semanas, y la temperatura bajaría por debajo del
punto de congelación. Bueno, implica, por ejemplo, una noche de
meses, que no permite el cruce de la luz solar. Desaparece la
producción de alimentos y las consecuencias son horribles; más de 6
000 millones de personas se quedarían sin alimentos, además del frío.

Yo le hice una pregunta cuando él terminó la exposición de una hora,
con mapas, con gráficos; han estudiado todos los efectos de las
erupciones de los volcanes; han estudiado cómo se extiende el polvo
cada vez que ocurre una. Incluso, uno reciente en Islandia, en Europa,
creó problemas muy serios. Han estudiado igualmente los grandes
incendios que han ocurrido de manera natural, o como consecuencia de
guerra o accidente. Yo le pregunto: “¿Cuántas personas en el mundo
conocen esa información que usted está brindando?” Dice: “Casi
nadie.” Le digo: “Y en su propio país, ¿cuántas personas lo
conocen?” Me dijo: “Muy pocas.” Digo: “¿Y cómo puede explicarse
ese fenómeno?” Le añadí, además: “A lo mejor hay que estudiarlo,
buscar especialistas en psicología y en otras ramas para encontrarle
una explicación a ese fenómeno”, y él me dijo entonces: “Tengo una
respuesta: eso se llama estado de negación.” Él razonaba que cuando
podían ocurrir cosas horribles, la gente rechazaba la idea de creerlas
posibles.

A esa explicación que él da se le pudiera sumar otra, que está
relacionada con los medios de información, el monopolio de los medios
de información. Las cosas que suceden en el mundo, a pesar de los
medios modernos que existen, radio, televisión, las filmaciones son
manejadas de la forma que las noticias se suceden, pero no se
explican, y realmente muchas de las más importantes que existen en el
mundo no se conocen, o se dan noticias y no se analizan. Sobre eso
hay libros muy importantes, sobre el monopolio de los medios de
información; la verdad está secuestrada, no se conoce. Son dos fenómenos.

Yo le explicaba que nosotros no éramos pesimistas sobre la posibilidad
de crear una conciencia. Yo les digo: se puede crear o no una
conciencia. Desde luego, si las masas no saben leer y escribir no
puede ni siquiera intentarse; si la sociedad tiene un nivel de
conocimientos como lo tiene la sociedad japonesa, entonces con los
propios medios de divulgación, no solo por escrito, sino con la
palabra, con las imágenes, con la música, con otras muchas
manifestaciones, se puede crear una conciencia hoy.

Les digo que ese era el caso de Cuba. Si la gente no sabía leer y
escribir. ¿Qué puede hacer una persona que no sepa leer ni escribir?
Si alcanzan o no un sexto grado, si se gradúan o no de bachiller, si
cientos de miles realizan estudios universitarios, si tienen buenos
profesores, se producen fenómenos diferentes. La Revolución no se ha
defendido con la fuerza, se ha defendido con los conocimientos, con la
conciencia. ¿Cómo podía un país pequeño, como Cuba, resistir 50 años
de bloqueo y de hostigamiento? Creían que podían rendir el país, o
que podían engañarlo, pero no pudieron. Era, a mi juicio, una
demostración de que se puede formar una conciencia, porque si
renunciamos a la idea de que la conciencia pueda crearse, entonces,
¿qué sería del trabajo de ustedes? Porque ustedes están recorriendo el
mundo y explicando, llevando a las personas que conocieron de cerca
eso, y contando hechos que son desgarradores, realmente. Y me explico
todavía mejor lo que ustedes están realizando, porque lo están
sintiendo, y están llevando personas que lo vivieron, y tienen las
imágenes, tienen muchas cosas.

Yo estuve en Hiroshima. Visité el museo. Todo me lo explicaron allí:
lo que resistió, lo que no resistió; y una de las imágenes tremendas
de la tragedia humana era la estampa de los niños que no habían nacido
todavía, madres gestantes a las que faltaba un mes, dos meses, tres
meses, esas imágenes han quedado estampadas allí, y son de un gran
impacto, y pienso que hay material para lograrlo. Yo diría que hoy
hay mucha más conciencia; pero hace falta mucha más. Y el hecho real
es que hoy toda la humanidad está amenazada de algo tan horrible como
lo que ustedes han contado, e incluso más horrible todavía, porque lo
hemos escuchado de las personas que estaban en el área de la primera
bomba, el dolor por las personas que murieron, las personas que fueron
quemadas, que fueron lesionadas o fueron irradiadas y han vivido más
de 50 años. Hace en realidad 65 años de que se produjeron aquellas
explosiones, y hoy miles de ellas más poderosas y precisas amenazan la
humanidad.

El científico afirma la teoría de que, mientras más armas nucleares
posea un país, menos posibilidades de paz y seguridad tendrá. Él es
partidario de que se liquiden todas las armas nucleares. Yo voy un
poco más lejos. Pienso que si se liquidan las amas nucleares y no se
liquidan las armas convencionales, es casi igual.

El poder destructivo de tales armas convencionales es hoy enorme. Una
bomba con fragmentos de tungsteno, portada en una pesada ojiva, sin
uso de energía nuclear, adquiere velocidad en el espacio de 25 000
kilómetros por hora, más de 20 veces la velocidad del sonido;
desciende luego a no menos de 20 000 kilómetros. Toda un área de lo
que está debajo es absolutamente destruida. No queda puesto de mando,
no queda gobierno, no queda nada del objetivo señalado. Eso se ha
publicado, se ha explicado. La guerra mundial pasada costó 50
millones de vidas, víctimas de armas convencionales, sin incluir las
víctimas y el daño humano de las dos bombas nucleares, que ocasionaron
más de 150 mil muertes y un número superior de personas que sufrieron
quemaduras, irradiación y otros muchos daños. La destrucción, el
hambre, las enfermedades, afectaron a gran parte del mundo en aquella
guerra. Si se produjera otra guerra mundial, sería la última, no puede
haber otra.

El mismo Einstein lo dijo, que no sabría cómo sería otra guerra
mundial en la era atómica; pero que la siguiente sería con arcos y flechas.

Yo había traído una carta que me envió Robock, el mencionado
científico, en respuesta a una pregunta que le hice cuando él ya
estaba en el aeropuerto de regreso a su país. En su conferencia había
trasmitido unos datos sobre el planeta Marte; me comuniqué por
teléfono y le pregunté dónde podía obtener más datos sobre ese
planeta. Él me explicó que Marte tenía atmósfera, algo que dado su
poco grosor yo ignoraba. Me prometió enviar información.

Dos o tres días más tarde la envió.

“Marte posee una atmósfera mucho menos espesa que la de la Tierra, con
solo un 7% de aire. Equivale a la densidad del aire de la Tierra a 21
kilómetros de altura.”

“La atmósfera marciana -añade- está compuesta, casi en su totalidad,
por dióxido de carbono.”

Lo informado se relaciona con lo que estamos hablando: los efectos de
las explosiones nucleares. Las consecuencias sobre el clima. ¿Qué se
ha dicho del medio ambiente? ¿Qué se ha dicho del cambio climático?
¿Es que no existe ese grave problema? ¿Es que no se ha investigado?
¿Es que no existe una prestigiosa película elaborada con la
cooperación de los más eminentes científicos sobre el cambio
climático, sus efectos en las lluvias, la economía y la vida de los
seres humanos? Eso está estudiado como un segundo problema en el
cambio climático. Es decir, no hay que esperar que haya una guerra
nuclear para que la vida desaparezca en el planeta. Así como les
estoy diciendo, para que la vida desaparezca en el planeta.

La economía y la vida de las naciones se basan hoy en el consumo de
materias primas no renovables, entre otras, la más importante, el
petróleo, una materia prima que se consume a ritmo de casi 100
millones de barriles diarios.

Tómese en cuenta que el petróleo tardó cientos de millones de años en
formarse a partir de materia viva.

Alrededor de 400 millones de años fue lo que se requirió para que se
formara el petróleo, el gas y el carbón. ¿En qué tiempo el hombre está
gastando el petróleo que la naturaleza acumuló durante 400 millones de
años? En apenas 130 años los seres humanos han gastado ya más de la
mitad de ese combustible, cuyo consumo además tiene efectos tremendos
en el medio ambiente. Dióxido de carbono, que tanto abunda en la
atmósfera de Marte, es precisamente lo que produce el consumo de
petróleo. Son factores que la humanidad debe conocer, enfrentar y
resolver. Es el precio de su existencia.

La población humana no puede crecer ilimitadamente, ya que el planeta
donde surgimos y vivimos tiene límites. Se calcula, si mal no
recuerdo, que para el año 2050 la población alcanzará la cifra de más
de 9 000 mil millones de habitantes. Hace sólo 200 años apenas
alcanzaba los mil millones. Las consecuencias que eso tiene con
relación al agua, a los alimentos, a la energía y a las materias
primas son realmente extraordinarias.

Japón es país de bastante limitada superficie para su población, hoy
se acerca ya a 130 millones de habitantes, tengo entendido; se afirma
que es la nación de mayor promedio de vida y portadora de una elevada
cultura, y que su población se estabilizará en algo más de 100
millones de personas. Luego es posible alcanzar la estabilidad de la población.

Un país vecino de ustedes, China, aplica una rigurosa política de
población; si no hubiese adoptado esa política, hoy en China habría
alrededor de 3 000 millones de habitantes. Entre China y la India
poseen casi la mitad de los habitantes del planeta.

Son realidades. Las personas deben tener el valor de enfrentar las
realidades, de conocerlas, como están haciendo ustedes con relación a
las terribles consecuencias de las explosiones nucleares. Los que
nazcan deben tener condiciones indispensables, disfrutar de una vida
natural y tan plena como sea posible. No es lo que está ocurriendo.
Mueren cada año alrededor de 8 o 10 millones a consecuencia del hambre
y de la falta de atención médica. ¿Quiénes hablan de eso? Algunos
científicos y algunos políticos. De tales noticias apenas se habla; a
las grandes transnacionales no les interesa el tema.

Yo sé que ustedes, en este propio viaje, nos solicitaron que
enviáramos un médico con experiencia internacionalista, no alguien que
estuviera pensando serlo. De esos mismos médicos cubanos, hay miles de
ellos en numerosos países. Ustedes se asombrarían seguramente si
conocieran lo que, por ejemplo, nuestro pequeño país puede hacer por
otros pueblos. No se trata de tareas irrealizables lo que sostengo.

Matsumi Matsumura.- Comandante, mire, lo que le quería comentar por
nuestra parte, que usted mencionó al internacionalista.

Cmdte.- ¿Y está aquí?

Matsumi Matsumura.- Sí.

Cmdte.- ¿Dónde está? Puede levantar la mano.

Deja ver si te veo mejor.

Me dijeron que estuviste en Haití, ¿no?

Matsumi Matsumura.- El señor Dr. Liván Torero, que él trabajó mucho
para la gente de Haití después del terremoto y lo hemos invitado al
barco de la paz para que nos dé su experiencia allá en Haití. Y
también a su lado tenemos a José Ramón, el bailarín de salsa, que para
nosotros es muy importante conocer su cultura; creo que es un baile
tradicional y nosotros hemos aprendido mucho sobre la salsa.

De verdad, muchísimas gracias por ofrecernos esta invitación.
Muchísimas gracias, Comandante (Aplausos).

Cmdte.- Lo felicito, y muchas gracias. Lo mencioné porque sé la
tarea que están haciendo e iba a citar el caso de Haití como una
prueba de lo que puede la conciencia.

En la propia Bolivia hay casi 2 000 médicos, están en muchos lugares.
En Ecuador, que tiene 15 millones de habitantes, están ayudando a
indagar y prestar atención a todos aquellos que por problemas
genéticos o de otra índole son inválidos, nacieron ciegos o nacieron
sin poder oír. Al no poder oír un niño, se vuelve mudo; si no conoce
los sonidos no puede emitirlos. Muchos problemas tienen solución con
un equipito, con ponerles un audífono podrían hablar y comunicarse.

Si nacen ciegos y sordos es una situación más complicada. ¿Cómo será
la vida de una persona ciega y sordomuda, que nunca ha oído y nunca vio?

Conozco los resultados del implante coclear y cómo aprenden a oír,
hablar, escuchar la música y conocer el mundo; sus vidas cambian.

Creo que la sociedad debe hacer conocer a los padres, tratar de
advertir los riesgos; que en determinados casos, no debieran tener
descendientes. Considero que cada ser humano que nazca debe venir al
mundo con toda su potencialidad. Si por alguna razón nacen con
deficiencias vitales no hereditarias, hay que hacer todo lo posible
para enriquecer la vida de esas personas. Los que no puedan ser
alimentados realmente, los que no puedan ser educados, los que no
puedan tener una vida normal, una vida que valga la pena vivir, no
deben ser concebidos, sencillamente.

Comprendo que no todos pueden pensar exactamente igual, hay
influencias religiosas, yo respeto todo eso; pero estoy expresando con
franqueza mi opinión y por qué. Para el género humano, en la
actualidad, se trata, realmente, del famoso problema ser o no ser, si
va a sobrevivir o no esta especie, que realmente bastante daño ha
ocasionado a los demás seres vivos. Desde que surgió la especie
humana lo trastornó todo, la inteligencia hasta ahora ha constituido
una tragedia para la naturaleza, y con las armas nucleares pudiera
llegar a crearse un problema tan grave como el de aquel famoso
asteroide que cayó -dicen- en el istmo de Tehuantepec, en México, hace
decenas de millones de años, y produjo un prolongado invierno.

Ninguna otra especie hizo eso, mantuvo el equilibrio con la naturaleza
a lo largo de miles de millones de años, alrededor de 4 mil. El hombre
es nuevo. Surgió hace menos de 200 000 años esta especie pensante -lo
de pensante yo diría que está por demostrar, si no demostrara que es
capaz de sobrevivir. Excúsenme de que sea un poco duro con nuestras
insensateces. Lo único demostrado hasta hoy, es que no existe la menor
prueba de que haya sido precedida por otra.

En fin, todos estos problemas están combinados, y a mí me parece que
deben asociarse para ganar la batalla que debe ser el objetivo de los
seres humanos. Entonces tal vez muchas cosas maravillosas podrían crearse.

¿Cuánta gente bien preparada científicamente, cuántas eminencias tiene
el mundo? El 80% de los ingenieros de Estados Unidos están dedicados
a la esfera militar, a crear los medios y la ciencia para destruir y
matar, en virtud de un sistema pérfido que los condujo a ese destino.

Nuestra aspiración es que las personas alcancen niveles intelectuales
altos. Casualmente, cuando venía hacia acá, tomé un boletín de
noticias y me encuentro con una de ellas, la cual señalaba que Cuba
ocupaba el primer lugar del mundo en el porcentaje de estudiantes
matriculados en los centros superiores de estudio. Venezuela ocupaba
el quinto lugar; segundo, tercero y cuarto lo ocupaban la República de
Corea, Finlandia, y Grecia; Estados Unidos estaba por detrás de
nosotros en el sexto lugar.

Yo cité al médico, porque esos hombres y mujeres -la mayoría son
mujeres- están trabajando en Bolivia, en Nicaragua, en Venezuela, en
muchos países del Tercer Mundo. Pero, ¿por qué? Me asombro: vienen,
por ejemplo, de vacaciones 15 días y se desesperan por regresar a sus
puestos de trabajo, les echan de menos a los pacientes; hay que oír a
los pacientes cómo se expresan. Es un producto de la conciencia, eso
no se compró en ningún lugar, no se hace por dinero.

La tarea que realizan los compañeros en Haití es un producto de la
conciencia. Por eso me atrevo a hablar de la conciencia, porque he
visto que la conciencia hizo posible la Revolución, hizo posible la
resistencia, independientemente de las críticas que nos hagan o de los
errores que podamos cometer, porque ninguna obra humana es perfecta.
No tememos lo más mínimo a hablar de errores, porque lo que no tiene
perdón es lo que se hace conscientemente en perjuicio de los demás.

No hay obra humana perfecta, pero creemos en ella, y si no creyéramos
en ella, no estaríamos haciendo lo que estamos haciendo, y tampoco lo
que ustedes tan noblemente están haciendo.

Lamento que les he tomado demasiado tiempo.

Matsumi Matsumura.- Comandante, nosotros estuvimos con una brigada que
estaba trabajando en Shihan y tuvimos oportunidad de conocer a los
familiares de los Cinco Héroes y aprendimos mucho sobre el tema de los
Cinco Héroes. También a bordo hemos venido aprendiendo sobre este tema.

Como usted acaba de referir, el día 12 de septiembre fue el doce
aniversario de los Cinco Héroes, y nosotros, los miembros de Peace
Boat, queremos también su liberación, cuanto antes mejor; por nuestra
parte, desde lejos, desde Japón, prometemos apoyar esta campaña (Aplausos).

Comandante, entonces lo que estaba diciendo es que ya hemos ido aprendiendo.

Además, usted mencionó el tema del sistema de educación y también el
sistema de salud en Cuba. Ahora nosotros estamos aquí, pero, como
usted sabe, tenemos muchas organizaciones que nos esperan, y sería muy
bueno que tengamos más tiempo para conocernos directamente el pueblo
japonés y el pueblo cubano.¿Qué le parece?

Cmdte.- Este es un momento importante. En Naciones Unidas están
discutiendo -yo sé que ustedes pertenecen a Naciones Unidas como
miembros del Consejo Económico Social- las metas de las Naciones
Unidas, tienen una conferencia allí, antes de comenzar el debate
general. Bueno, Naciones Unidas es lo único que se supone que tenemos,
porque en ocasiones parece que no existe, ya que se discuten los
problemas del desarrollo, las metas de desarrollo, las metas en
educación, las metas en salud, y cada vez se cumplen menos; por el
contrario, cada vez que hay una crisis se produce un retroceso.

El poder adquisitivo de los propios norteamericanos ha disminuido su
capacidad de compra un 43,6%. Ustedes se imaginan una economía en que,
de repente, deja de comprarse mucho de lo que producen los servicios,
la industria, etcétera, y el desempleo que origina.

Desgraciadamente uno ha tenido que recoger mucha información sobre
Estados Unidos, y les puedo asegurar que es un desastre. Es una “gran
democracia”, de tal modo que tienen 12 000 lobbistas en el Congreso de
Estados Unidos trabajando para las transnacionales, que cuestan 3 500
millones de dólares al año. Son medidas de tiempos pretéritos que han
degenerado increíblemente. Resultado: todas las grandes empresas
controlan y manipulan el Congreso de Estados Unidos, que disfruta de
la capacidad de ratificar los acuerdos o aprobar presupuestos y leyes.
Si hay un acuerdo de desarme o un acuerdo de reducción de armas
nucleares, independientemente de su magro alcance, tiene que ser
aprobado por el Congreso.

Ya no se sabe cuál es el papel de un presidente en Estados Unidos,
muchas veces no puede hacer nada, y es el hombre que tiene un maletín
nuclear sin que nadie tampoco sepa para qué sirve ese maletín. No hay
que olvidarse de que cuando lanzaron la bomba sobre Hiroshima y
Nagasaki eran las dos únicas que existían, y un presidente mediocre e
ignorante decidió lanzarlas. Tengo la seguridad de que Roosevelt no
habría lanzado esas bombas, era otro tipo, capitalista por supuesto,
jefe del Estado capitalista e imperialista más rico; pero un hombre
con amplia educación, y determinada ética política, menos identificado
personalmente con las grandes fortunas. El que vino después, ni a los
aliados soviéticos les informó que tenían la bomba. Y lo más cruel, no
era necesario usar esa bomba, está demostrado históricamente, el
grueso de las fuerzas imperiales de Japón, concentradas en Manchuria,
estaban totalmente derrotadas, el gobierno militarista japonés no
podía ya sostenerse. Para alcanzar la victoria, ya en manos de los
ejércitos aliados, no había que lanzar esas bombas, lo peor, no pueden
alegar que trataban de ahorrar vidas; las fuerzas soviéticas avanzaban
incontenibles en Manchuria, y el final de la guerra era sólo cuestión de días.

Si buscaban un pretexto militar, ¿por qué no lanzaron las dos bombas
sobre instalaciones o bases militares? ¿Por qué las lanzaron sobre la
población civil? ¿Por qué tomaron la decisión de matar a más de 100
000 personas y crear tanto sufrimiento? Ellos sí conocían lo que era
esa bomba. Y por ahí fue mostrado hace breves días un filme donde
aparece el avión que llevó la bomba, le pusieron el nombre de la madre
del piloto. ¡Vean qué orgullo! ¡Qué honor! ¿Cómo se le puede asignar
el nombre de una madre al avión que lanzó la bomba que mató más de 100
000 personas en cuestión de minutos?

Fue un acto cruel, un experimento incalificable a costa del
sufrimiento de cientos de miles de personas indefensas que no tenían
culpa alguna de la guerra.

Junko hablaba de que estuvieron en Viet Nam para ver el efecto del
agente Naranja. ¿Cuántos niños, cuántos millones de vietnamitas
murieron en esa guerra? Alrededor de 4 ó 5 millones. ¿Cuántos no
quedaron inválidos con motivo de esos productos químicos que usaron?
Las armas químicas las usaron en otra contienda, las entregaron a Iraq
cuando la guerra contra Irán. El gobierno de Estados Unidos ha
empleado también las armas bacteriológicas, las utilizaron contra
Cuba; usan igualmente el fósforo vivo y las bombas de racimo, el
napalm y otros medios similares a través de aliados.

Le queda al Presidente la facultad del arma nuclear o de iniciar una
guerra. Después que se desate la guerra. Y eso tiene especial
importancia, porque en este mismo momento hay una situación de peligro
real de guerra y de guerra nuclear. Todos conocemos la situación que
existe hoy en Irán. Todos conocemos que hay amenazas sobre Irán con
motivo de la discordia sobre el procesamiento de uranio. No han podido
probar que los iraníes estén haciendo un arma nuclear o que se
propongan hacerla.Tienen centros de investigación, muchos países
tienen centros de investigación, y prácticamente hoy hay alrededor de
40 naciones que podrían producir el arma nuclear, incluido el
enriquecimiento del uranio.

Los iraníes tienen centros de investigación, poseen plantas eléctricas
que funcionan con combustible nuclear. De una planta eléctrica en que
utilicen esa energía, sale la materia prima para el plutonio, el arma
nuclear usada en Nagasaki. Los rusos han suscrito acuerdos con Irán:
entregan el uranio, los iraníes lo consumen en la producción eléctrica
y ellos se llevan lo que quede después de producir la electricidad.

Yo les advierto que hay una situación de mucho peligro. Han llevado
una escuadra norteamericano-israelita a las costas de Irán, están allí
los barcos, han hecho adoptar acuerdos en el Consejo de Seguridad,
partiendo de cálculos erróneos, piensan que van a doblegar la
resistencia. Mi opinión es que no van a doblegar la resistencia iraní,
que por la fuerza no van a lograr acuerdo alguno.

El Estado de Israel ha estado haciendo programas, se ha convertido,
puede decirse, en la quinta potencia nuclear del mundo, y está
decidido, ya lo hizo con Iraq, atacó el centro de investigación
nuclear; lo hizo con Siria, atacó el centro de investigación, esto fue
en el 2007; el de Iraq fue en la década del 80, y según artículos de
periodistas bien informados y por declaraciones de sus líderes, se
conoce que están decididos, si los norteamericanos no atacan a Irán, a
llevar a cabo esas acciones por su cuenta, para destruir los centros
de investigación, destruir las plantas que estén funcionando, o a
punto de funcionar para producir electricidad.

Sobre eso yo escribí, sobre todo, sobre los peligros de guerra en esa
zona. Tenía 26 Reflexiones con la última, en que hablé de los gitanos,
otro de los grupos que fueron sometidos al exterminio en los campos de
concentración nazi; las principales víctimas fueron hebreos, gitanos,
y los rusos, en virtud de la cínica doctrina hitleriana del espacio vital.

Tengo mis posiciones con relación a todo eso, nunca he vacilado en
condenar el holocausto, porque fue un acto cruel; pero esa es una
posición y otra lo relacionado con el intervencionismo y los planes
guerreristas de Israel.

Todos esos problemas están andando. Les recomiendo a ustedes que le
presten atención a todo eso. Yo no sé qué material podemos enviarles,
quizás las reflexiones que hemos publicado sobre el tema.

Bueno, ¿cuántos traductores de japonés tenemos?

Kenia Serrano.- En Cuba, pocos; pero ellos pueden ayudar a llevarlo al japonés.

Cmdte.- Vamos a enviarles también la conferencia de Robock y algún
otro material.

De modo que lo que podemos hacer modestamente es cooperar con ustedes
en todo lo que podamos. Seguramente que ustedes tienen la película
Home, del cineasta francés Yann Arthus-Bertrand, sobre el medio
ambiente. Es una de las mejores cosas que se han hecho.

Si atacan a Irán para destruir los reactores, la guerra se vuelve
nuclear, sencillamente, porque los iraníes han desarrollado armas
convencionales defensivas, han desarrollado los aviones sin pilotos,
tienen cientos de lanzadores de misiles; no quedaría un barco de
superficie intacto, porque este se puede defender de uno, de dos, pero
no de numerosos proyectiles que se lancen simultáneamente, hasta donde
he podido conocer. ¿Usted se imagina tal situación? Si subestiman a
los iraníes y lanzan un ataque contra esos lugares, las pérdidas de
los agresores van a ser muy altas. Los agresores saben que una
interminable guerra se iniciaría, ¿quién controla semejante situación?
Una orden de ataque es fácil emitirla, así se iniciaron todas las
guerras, pero, a mi juicio, puede ser también la última, porque en ese
caso, inevitablemente se volvería nuclear según mi criterio. Ojalá no
ocurra, pero es uno de los peligros a corto plazo que considero inminente.

Nosotros, como les decía, estamos en disposición de colaborar
modestamente y agradeceríamos todas las noticias que ustedes nos
pudieran enviar, y si siguen viniendo y tenemos tiempo, digo tiempo si
no nos interrumpen otras cosas, volveremos a reunirnos.Se lo prometo.

Gracias (Aplausos).

Nao Inoue.- Muchísimas gracias.

Nosotros aprovechamos y también aprendimos mucho.

Para conocer la realidad que está ocurriendo aquí en La Habana, de
hecho los participantes del barco de la paz -bueno acabamos de llegar-
solamente conocemos la terminal del crucero. Entonces después vamos a
salir de aquí para conocer las actividades también, las labores que
los cubanos están realizando y también para ver directamente las
actividades y las políticas que ustedes construyeron.

De verdad, muchísimas gracias.

Cmdte.- No van directo a Nicaragua, ¿verdad?

Matsumi Matsumura.- Pasamos por Jamaica, después el canal de Panamá y
después a Corinto, Nicaragua.

Aquí me gustaría presentar a un invitado muy importante que está aquí,
el Ministro de Cultura de Nicaragua, Comandante. Señor Luis Mora,
Ministro de Cultura (Aplausos).

Cmdte.- ¿Pero él vino con ustedes o los esperó aquí?

Luis Mora.- Estaba aquí en Cuba para abordar el barco.

Cmdte.- ¿Pero tú vas para Jamaica?

Luis Mora.- Para Nicaragua, para Corinto.

Cmdte.- ¿Y el otro cuál es?

Luis Mora.- Estamos aquí con mucho gusto de estar con usted.Saludos de
Daniel y de Rosario, del pueblo de Nicaragua al pueblo hermano de
Cuba, que tanto queremos y tanto nos ha ayudado.

Cmdte.- Muchas gracias.

Luis Mora.- Claro, claro.

Matsumi Matsumura.- Muchísimas gracias.

A su lado, y también asesor, de la parte caribeña, el señor John Hopkison.

Intérprete.- De la parte caribeña de Nicaragua.

John Hopkison.- Mucho gusto, de la costa caribe de Nicaragua, de
Bluefields, donde estuvo usted, Comandante, caminando por las calles
de Bluefields hace muchos años.

Cmdte.- Sí, sí, me alegro mucho (Aplausos).

Nao Inoue.- Eso es una campana y espero que en su habitación salga un
viento pacífico y también suena muy pacífico (Le hace entrega de la campana).

También me gustaría darle como obsequio nuestro barco, el Peace Boat,
que está ahora en el puerto de La Habana, el Oceanic.

Kenia Serrano.- El crucero en el que ellos andan se llama SOS Oceanic,
tiene bandera panameña.

Cmdte.- Bueno, voy a guardarlo.

Nao Inoue.- De verdad, muchísimas gracias nuevamente por recibirnos a
nosotros. Nos comprometimos a seguir adelantando nuestras actividades
y, sobre todo, colaborando con el ICAP, que siempre nos está brindando
apoyo para hacer programas aquí e intercambios, encabezado por Kenia y
también la vicepresidenta Alicia Corredera, que siempre nos apoya.

Muchísimas gracias, Comandante (Aplausos).

(Le entregan obsequios.)

Cmdte.- Les robé creo que una hora adicional, pero espero que con los
demás puedan cumplir. Por mi culpa ustedes van a salir una hora más
tarde (Risas y aplausos).

En este punto concluyó el encuentro. La objetividad de lo que les
expresé puede ser demostrada.

Ustedes pudieron observar que, cuando hablé de Franklin D. Roosevelt,
dije que a mi juicio no habría lanzado aquellas bombas, era
sinceramente antifascista y dentro del sistema económico y político
del país, no redujo, sino elevó los impuestos a los millonarios, a tal
extremo que la derecha lo odiaba; ésta era representada por Harry
Truman en el seno del imperio.

El mundo debiera conocer, y meditar sobre el hecho de que Harry S.
Truman, en un discurso por radio a la nación el 9 de agosto de 1945,
afirmó textualmente:

“El mundo sabrá que la primera bomba atómica se dejó caer sobre una
base militar de Hiroshima. Esto fue porque deseábamos en este primer
ataque evitar, en la medida en que fuera posible, el asesinato de civiles.”

En Hiroshima no había ninguna base militar. El punto seleccionado fue
un pequeño puente en medio de la ciudad.

Divulgar aquella mentira constituía un acto de repugnante cinismo.
Truman estaba consciente y perfectamente informado del poder
destructivo de aquella arma.

El pasado 6 de agosto, al cumplirse el 65 aniversario de aquel
monstruoso crimen, el académico canadiense Michel Chossudovsky informó
lo que el propio Harry S. Truman escribió en su diario 11 días antes
del lanzamiento de la bomba:

“Hemos descubierto la bomba más terrible en la historia del mundo.
Podría ser la destrucción de fuego predicha en la era del valle del
Éufrates, después del Arca de Noé.. Esta arma se va a usar contra
Japón. [Nosotros] la usaremos con el propósito de que los objetivos
militares y soldados y marineros sean la meta y no las mujeres y
niños. Incluso si los japoneses son salvajes, despiadados y fanáticos,
nosotros como líderes del mundo para la asistencia social común no
podemos dejar caer esa terrible bomba sobre la vieja capital o la
nueva. La meta será meramente militar. puede ser la cosa más terrible
alguna vez descubierta, pero puede ser de hecho la más útil.”

Fue sin duda alguna, el mayor y más cínico asesinato de la historia.

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